miércoles, 2 de junio de 2010

 Como si de un juego se tratase, y en buena compañía, empezó sin codiciarlo un largo camino de soledad amarga, y rodeado de unos pocos amigos de muy alto interés pase diez años de mi vida de los cuales de poco o de nada me quisiera acordar, (pero ya es sabido que el pasado vive contigo) y estando ya a diecisiete años luz de lo acontecido, me despierto muchas noches desolado por los malos momentos vividos, con lagrimas en los ojos y el corazón compungido.

 De este juego de rol pocos sobrevivimos, y solo me queda el consuelo de que una vez estuvieron conmigo, que he tenido suerte, porque no decirlo, yo lo estoy contando y ellos donde se han perdido?
Suplico perdón, (si lo tenemos) en su nombre y en el mío, a los que en su momento molestia o daño infligimos, pues estoy seguro que no eran merecidos.
 Me quito el sombrero ante las personas que no desfallecieron a la hora de luchar a mi lado, de forma desinteresada y tendiéndome sus manos me ayudaron sin yo pedirlo.
 Con fuerzas renovadas me enfrento a la vida y aunque la guerra ya ha terminado, todavía quedan secuelas de un pasado decadente que intentando olvidarlo siempre lo tengo en mi mente.

(Como el Ave Fénix cada día renazco de mis cenizas)

Mi mayor agradecimiento para mi Madre , a mis Abuelos Félix y Martina y a mis Tíos Carlos y Mariluz.

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